La apasionante actividad del pensamiento

Posted: junio 28th, 2013 | Author: | Filed under: Reflexión sobre la actualidad educativa y política | Tags: , , , , , , , , | No Comments »

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Se está proyectando ahora mismo una película de la directora alemana M. Von Trotta de un título tan escueto como para no poder atraer con ningún estímulo al espectador, que, sin embargo, no se la debería perder. Es Hannah Arendt, simplemente, la pensadora judío-alemana exiliada en Estados Unidos. Por cierto, en el sistema educativo alemán no se estudia filosofía en Secundaria, lo que, en cierta manera, no es tan grave, porque Alemania rezuma cultura filosófica por todos los poros. De lo contrario, nadie se habría atrevido a hacer una película en la que la filosofía se expresa fílmicamente. ¿Cómo se puede representar en imágenes el pensamiento de una filósofa como Arendt? Quien no  crea que es posible puede comprobar, viendo la película, que Von Trotta lo ha conseguido.

imagesCAMSX8S2EICHMANNEl contenido de su trabajo presenta el informe que Hannah Arendt realizó acerca del proceso a Adolf Eichmann, criminal nazi, capturado por el Mossad en Buenos Aires, en 1960, y conducido a Jerusalén para ser juzgado y condenado a muerte por ahorcamiento. Arendt asistió al juicio y escribió después sus textos para The New Yorker, que, finalmente, formaron el libro Eichmann en Jerusalén. El escándalo por su interpretación fue inmenso y hasta sus mejores amigos abandonaron a la filósofa, que sufrió y resistió con admirable dignidad,imagesCAR2G51MEN JERUSELEN permaneciendo fiel a su inteligencia más que a sus orígenes judíos.

Hannah Arendt, representada magníficamente por la actriz Barbara Sukowa, sólo tiene un objetivo: descubrir la verdad del caso que se está analizando. Pensar, saber y ser para poder entender («Yo quiero comprender», dice la protagonista). Hay que distinguir las opiniones sobre los hechos de la verdad de los hechos. Cualquier totalitarismo convierte las opiniones en verdad. Todo ser humano tiene una condición que le posibilita para hacer el mal absoluto, si pierde su capacidad de pensar, olvidando así el ser y conduciéndonos al abismo. En un momento de la película Arendt acude a su maestro Heidegger, pidiéndole que le enseñe a pensar. Después rompería con él, cuando tomó el carnet del nacionalsocialismo, aunque no dejaría de amarle durante toda su vida («Hay cosas que son más fuertes que un solo ser humano», dice en la película).

 imagesBANALIZACIÓN

Este proceso de pensamiento permanente llevó a Hannah Arendt a rechazar el nazismo, pero igualmente el comunismo, el sionismo y al racismo; de aquí su obra, Los orígenes del totalitarismo. Ni el macarthismo, ni la guerra de Vietnam, ni la política de Nixon dejaron de ser objeto de sus fuertes críticas. Entender no es justificar, ni perdonar, ni eximir de responsabilidades y culpa. Sólo que Arendt se sitúa siempre en una perspectiva más allá de los casos individuales para aproximarse a la realidad del conjunto. Eichmann es visto como un burócrata mediocre, que se somete a las normas y evita de este modo pensar. No deja de ser culpable, pero se le puede entender. No hace falta ningún monstruo, ni una personalidad anormal para producir un exterminio, sino que puede hacerlo una persona cualquiera. Así nace su teoría de la banalidad del mal, bien presentada en la película («la lección de la terrible banalidad del mal, ante la que las palabras y el pensamiento se sienten impotentes»). Eichmann es una mínima parte del sistema. Los mismos jerarcas judíos pudieron participar también en el nazismo a través de los Judenrat (Consejos judíos). ¿Política o justicia? Sólo «pensar nos salvará de la catástrofe» y, a veces, ni siquiera esto. Así describe Arendt a Eichmann: «La justicia dio importancia únicamente a aquel hombre que se encontraba en la cabina de cristal especialmente construida para protegerle, a aquel hombre de estatura media, delgado, de mediana edad, algo calvo, con dientes irregulares, y corto de vista, que a lo largo del juicio mantuvo la cabeza, torcido el cuello seco y nervudo, orientada hacia el tribunal (ni una sola vez dirigió la vista al público), y se esforzó tenazmente en conservar el dominio de sí mismo, lo cual consiguió casi siempre, pese a que su impasibilidad quedaba alterada por un tic nervioso de los labios, adquirido posiblemente mucho antes de que se iniciara el juicio. El objeto del juicio fue la actuación de Eichmann, no los sufrimientos de los judíos, no el pueblo alemán, ni tampoco el género humano, ni siquiera el antisemitismo o el racismo».

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Entender la realidad es una obligación, nunca una justificación de la misma, desde luego. Un pobre o simple hombre, sometido al engranaje de una ideología determinada por encima de todo raciocinio puede producir consecuencias impensables. Así es la condición humana. Por eso la necesidad de que el pensamiento humano se encuentre siempre alerta y cultive sus capacidades, que pondrán en primer plano el profundo sufrimiento de un pueblo.

 Es esta una gran película, hecha con la mayor austeridad en la interpretación, en el montaje, en la fotografía, en la música, en los diálogos, en la forma de realización, en la presentación. No hay ningún alarde. El mismo personaje no aparece como una monstruosidad, ni tampoco como un genio; es una pura inteligencia gris y ruin. La directora y guionista elogia en Hannah Arendt el pensar, la inteligencia, la honestidad intelectual.

 Hannah-Arendt-6_principalGaleriaApaisadaCON AMIGOS

El tema del mal es uno de los contenidos filosóficos que siguen teniendo actualidad y sobre el que hay que seguir reflexionando. Arendt elaboró su propia teoría, que mantiene ahora plena validez. Fue muy valiente en su propuesta, sin arrepentirse de mantenerla, a pesar del abandono de su círculo de amigos y colegas de la Universidad. Al final sólo le quedó su marido, su secretaria, su amiga McCarthy y la totalidad de sus alumnos. Estudiantes no me faltan, dice cuando le piden que renuncie a su cátedra porque se quedará sin alumnos. Y lleva razón: el aula abarrotada la aplaude unánimemente, cuando explica su postura entre cigarrillo y cigarrillo. En su época, Arendt pensaba mientras fumaba continuamente. Sin embargo, el mal no es lo último, porque la radicalidad es la bondad. No en vano su tesis doctoral fue sobre El concepto de amor en San Agustín.

imagesVON TROTTA

«¿Cómo se hace una película sobre una mujer que piensa?», se ha preguntado Von Trotta. Y también: «Lo que yo muestro es la lucha de una mujer por decir lo que piensa y mantenerse fiel a sí misma». Qué bien lo ha hecho y con qué sobriedad, como muestran las imágenes tan significativamente, con las que es capaz de mantener la atención desde el comienzo al final en el tratamiento de un asunto árido y duro sin morbosidad ninguna. De este modo concluye Arendt su escrito: “El objeto del presente informe ha sido determinar hasta qué punto el tribunal de Jerusalén consiguió satisfacer las exigencias de la Justicia”.

Julián Arroyo

 Imágenes:

Sukowa: fotograma de la película; Eichmann interrogado: fotograma de la película; carátula del libro: an-agenda.com; banalización: maringa.net; escribiendo sus artículos: fotograma de la película; H. Arendt, reunión con los amigos: fotograma de la película: M. Von Trotta: el confidencial.com



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