Los jardines preconstitucionales del ministro de Educación

Posted: agosto 24th, 2012 | Author: | Filed under: Reflexión sobre la actualidad educativa y política | Tags: | 1 Comment »

 Dos sentencias del Tribunal Supremo del pasado día 22 agosto han resuelto -de momento- el polémico debate de si los centros que establecen educación diferenciada pueden ser subvencionados por las administraciones públicas, mediante conciertos. No es posible tal financiación a las enseñanzas que separan por sexos, es decir, colegios de sólo chicos o de sólo chicas, como es el caso del Torrevelo (Cantabria) y Elcható (Sevilla). Los gobiernos de ambas comunidades negaron el concierto, pero la organización Fomento de Centros de Enseñanza a la que pertenecen, cercana al Opus Dei, recurrió y los respectivos tribunales regionales de estas dos comunidades avalaron a estas instituciones. Con la actual sentencia, ya sólo queda el recurso al Tribunal Constitucional. 

El ministro de Educación ha salido de inmediato en defensa de este tipo de centros en una breve nota, en la que afirma que “acata y respeta” las sentencias, aunque con la misma rotundidad proclama que hay que replantearse si esta clase de educación discrimina por razón de sexo, porque, si no hay discriminación, entonces el contenido carece de base jurídica. El criterio Wert va claramente en contra del Supremo, porque no hay tal supuesta discriminación, según su interpretación de la Convención de la Unesco, al no suponer desigualdad de oportunidades, sino que facilitan el acceso a la enseñanza y su calidad con iguales programas de estudio o equivalentes.

Aclaremos que dicha Convención de 1960, firmada por España en 1969, dice en su artículo primero que “se entiende por discriminación toda distinción, exclusión, limitación o preferencia en la raza, el color, el sexo…”. Y el segundo matiza que “en el caso de que el Estado las admita, las situaciones siguientes no serán consideradas como constitutivas de discriminación…: la creación o el mantenimiento de sistemas o establecimientos de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que esos sistemas o establecimientos ofrezcan facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza…”. 

La cuestión no está en que no puedan existir los centros que separan por sexo -parece que entre nosotros están en funcionamiento unos 70-, sino que la administración pueda ofrecerles conciertos. Mientras ellos se financien pueden hacer lo que deseen con sus idearios, pero los fondos públicos no han de contribuir a esta clase de educación diferenciada, como ellos la llaman, y que parece gustar tanto a Wert.

 V. ¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN DIFERENCIADA?

Es un sistema pedagógico que, partiendo de la igualdad de niños y niñas en derechos y deberes, dignidad y humanidad, reconoce sin embargo la existencia de una serie de diferencias innatas propias de cada sexo y las aprovecha para optimizar sus posibilidades y garantizar una igualdad de oportunidades real. Solo reconociendo y dando un tratamiento adecuado a las diferencias entre mujeres y varones se puede conseguir una igualdad material. Lo que estimula a los chicos muchas veces hace sufrir a las niñas y viceversa.

Despreciar las diferencias provoca discriminación al convertirlas en límites y obstáculos. Apreciar las diferencias ayuda a la igualdad superando los estereotipos.

Si somos conscientes de que los chicos van por detrás en habilidades lingüísticas y destrezas verbales; esto nos ayudará a hacer frente a este problema, dándoles en esta materia una especial atención. Si potenciamos las actividades lingüísticas en nuestros muchachos, estaremos ayudándoles a que el hemisferio izquierdo salga de su letargo típicamente masculino.

Si somos conscientes de que las niñas les cuesta más el razonamiento abstracto, la creación de sistemas, las técnicas en general, adoptaremos medidas al respecto que las ayudarán a llegar tan lejos como cualquier chico. Si potenciamos con métodos docentes adecuados las matemáticas y las ciencias en las chicas, estaremos ayudándolas a desarrollar su hemisferio derecho (responsable del razonamiento abstracto y habilidades espaciales) menos activo desde su nacimiento.

Conociendo las diferencias, podemos acabar con más eficacia con los estereotipos sexuales. Por ejemplo: más chicos en letras y más chicas en técnicas; más chicos en actividades solidarias y más chicas en deportes competitivos como el fútbol. Esto nos ayudará a romper estereotipos y lograr una auténtica igualdad de oportunidades.

(Documento de los Colegios Peñalabra y Torrevelo, Cantabria).

 He oído a algunos comentaristas que Wert era una persona políticamente centrada, que ahora se va descentrando cada vez más. Por algunas intervenciones que le he leído en FAES, no lo veo yo así. Lo que sí le gusta es estar en el candelero siempre que puede. Con lo bien que estaría calladito y trabajando sin pausa, ya que hay tanto por hacer. Pero no, apenas ha resuelto, del modo más torpe posible, lo de la ciudadanía, cuando ya se ha metido en otro jardín. Porque lo que está claro es que nuestra Constitución establece la igualdad como uno de los valores superiores. Por eso el Tribunal Supremo recuerda el “fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres” y la necesidad de “favorecer la igualdad de derechos y oportunidades”. Como hay libertad de enseñanza, es claro que los padres pueden elegir el centro que deseen para sus hijos, como recuerdala CONCAPA, aprovechando para ampliar a la metodología que prefieren, y la educación diferenciada es una “metodología pedagógica”.

 

Los centros del Opus Dei, o vinculados a esta institución, tienen derecho a educar conforme a su propio ideario, por supuesto, pero se trata de una comunidad privada, que tiene que financiarse con sus propios medios aportados por los socios. En todo caso, podría ser ayudada por los poderes públicos, cuando “reúnan los requisitos que la ley establezca” (Constitución española, Artículo 27,9). Y la ley, en este caso la LOE vigente”, establece que “en ningún caso habrá discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquiera otra condición (artículo 84,3). En cuanto a los colegios Torrevelo y Elcható se segrega a chicos y chicas por razón de sexo, luego no cabe financiación pública para ellos.

Otra cosa es que el ministro Wert quiera modificar esta ley orgánica. Que lo haga, pero, mientras tanto, tiene que atenerse a la vigente ley, sin que le quepa otra. Dicen los partidarios de la educación diferenciada que la separación conlleva beneficios y ventajas para los dos sexos, que se concretan en mejoras académicas. Otros lo niegan, pero, en todo caso, carecemos de una base científica, aunque no de prejuicios. Habría que estudiar igualmente si no fomenta el sexismo y, quizás, otras cosas. Nada menos que Pío XI, en su encíclica Divini illius magistri, de 1930, rechazó “la escuela mixta” por promover la “promiscuidad e igualdad de sexos totalmente niveladora”. Por eso no hay ningún motivo -continúa- “para que pueda o deba haber promiscuidad y mucho menos igualdad de formación para ambos sexos” (Capítulo II, Coeducación, 42). Qué retrasado estaba el representante en la tierra de aquel divino maestro. ¿Acaso es aquí donde quieran hacernos volver? 

Además, Wert no se corta un pelo. Cuando algo no le gusta, cambia la ley, como si el campo fuera de su peculio particular, contra el sentido común y la democracia. Cálmese un poco, hombre, que estas cosas tienen consecuencias para que puedan modificarse de un plumazo con el único fin de hacer su santa voluntad. Aquí no se trata de dar un capotazo y en paz. Así la credibilidad acabará por los suelos con tanta irresponsabilidad. A este ministro paisano se le entiende todo. Según sus declaraciones, ni siquiera habría que tocar las causas de discriminación del artículo 84,3 de la LOE, basta con “hacer una referencia explícita a que esta modalidad de oferta educativa no tiene por qué suponer ni discriminación ni segregación”. Problema resuelto con cuatro líneas, diga lo que diga el Supremo y hasta el Constitucional. Con la mayoría absoluta basta y sobra. 

Que hagan éstos y otros centros las actividades que quieran y consideren mejor para sus educandos, incluso teniendo capellanes y ayudantes, pero, por favor, que no exijan financiación pública para esto, porque esta educación no es para todos, sino para quienes la seleccionan, usando su legítimo derecho, que la ley les garantiza, pero que no nos fuercen a ser unos trasnochados, ni pretendan engañarnos, ni degraden las leyes, ni quieran llevarnos al nacionalcatolicismo. Sosiéguense un poco, ministro incluido, aunque nos encontremos en el año Mariano, porque podemos meternos en el más laberíntico de los jardines.

Julián Arroyo

 Ilustraciones: Publicidad de un Congreso de Educación diferenciada; Educación franquista: http://paisse.bolgspot.com; En el centro I. Echevarría de la Prelatura personal del Opus Dei, Valencia; El papa Pío XI; Peridis, en El País, 24 agosto 2012; Ofrenda floral a la Virgen en el colegio Torrevelo; Año Mariano: www.alasbarricadas.org


One Comment on “Los jardines preconstitucionales del ministro de Educación”

  1. 1 Diseño web tarragona said at 14:52 on julio 3rd, 2013:

    Ibersofía » Blog Archive » Los jardines preconstitucionales del ministro de Educación Os adrezco el compartir con todos nosotros toda esta practica información. Con estos granitos de arena hacemos màs grande la montaña Internet. Enhorabuena por esta web.


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